© 2011 Silvia Domínguez Vidal

Conexión

9 de abril. Simplemente 9 de abril. Para mi es una fecha especial por un motivo: es mi cumpleaños. El día del cumpleaños de uno debería ser siempre festivo ¿verdad?

Este es un mes en el que muchísima gente está de cumpleaños. Somos los niños que nacieron gracias a las siestas del mes de julio… El veranito, el calor, las vacaciones… sube la natalidad! Sin ir más lejos, desde que tengo uso de razón mi cumpleaños ha estado ligado al de alguien a quien quiero muchísimo y ya conocéis: mi abuela Fina. Ella está de cumpleaños el 10 de abril. Yo debí ser para ella, en su momento, un regalo de cumpleaños… ¡su primera nieta! Mañana cumple 80 maravillosos años, y allá que estaré, como en otras muchas ocasiones, a su lado ayudándola a soplar las velas. Hay fotos de mi infancia en que estamos las dos juntas frente a la tarta. Un día de diferencia no es nada, ¿por qué no celebrarlo juntas si es posible?. Así que en cuestión de cumpleaños nunca he estado sola.

Con los años llegó a mi vida alguien que la llenó por completo: mi compañero de camino, mi mejor amigo, mi amor… Juanjo. Y él cumple años el 8 de abril. Nacimos con horas de diferencia, ni siquiera fueron 24 horas las que separaron nuestra llegada al mundo, aunque él estuviera en Madrid y yo en Pontevedra. En Madrid nevaba el 8 de abril y jugaba el Real Madrid. En Pontevedra a la hora de mi nacimiento había una bonita puesta de sol. Por alguna razón, los astros se alinearon y nuestra conexión fue total. En los casi 18 años que llevamos juntos, para mí la noche de transición entre cumpleaños, la noche del 8 al 9 de abril en que los dos estamos de celebración, me parece mágica… Es como si el universo me recordara que estar juntos es inevitable.

Así que mi cumpleaños está desde hace tiempo conectado a dos personas muy especiales para mi. Qué bonito compartirlo así…

Y si ya esto me parecía magnífico, llegó él para completar el círculo. Él es Herminio. El hombre risueño de mi fotografía.

No os voy a contar ahora la preciosa historia de cómo el 26 de diciembre de 2002 una postal de Navidad llegó con un año de retraso a su destino y unió nuestra vida y la de nuestra familia en Argentina para siempre. Eso lo dejo para otro momento.

Sólo os contaré que Herminio es mi tío abuelo. Gallego, emigrante en Buenos Aires, dejó su tierra para irse más allá del horizonte con su mujer, mi tía Matilde, a la Argentina. Y nunca regresó. Pero eso no significa que no siguiera llevando a su familia y su tierra en el corazón. Yo oía a mi padre hablar de la familia de Argentina, y de Rosi, su prima, hija de Herminio. Y por cosas del destino, y del famoso “corralito”, una postal de Navidad nos conectó a Rosi y a mi, tanto, que en 2006 Juanjo y yo viajamos a Buenos Aires para conocernos en persona, para conocer a toda la familia. Y en nuestra vida se colaron hasta la cocina Rosi, Carlos, Matilde, Rocío, Milagros y Martina. Y por supuesto, Herminio.

Herminio nació un 9 de abril. Sí, estamos conectados hasta en nuestro cumpleaños. Cuando lo conocí en 2006 era un hombre jovial y maravilloso que unos años antes había sufrido un accidente cerebral y que padecía una afasia: a veces le costaba expresar con la palabra exacta lo que quería decir. Y esto significa que él sabía que yo era Silvia, pero ante la dificultad que le suponía pronunciar mi nombre, me llamaba “su nietita”, y con sólo mirarme con esos ojos felices me transmitía un amor que me inundaba, total y absolutamente. Se hacía entender de una manera mucho más clara que grandes oradores.

Desde que nos conocimos entonces, cada 9 de abril era una de esas raras ocasiones en que Herminio se ponía al teléfono. No le resultaba fácil, pero cada 9 de abril yo le escuchaba al otro lado del auricular llamarme “mi nietita” y “chiquita bonita”, y el mundo brillaba completamente para mi. Recibía una ráfaga de cariño tan impresionante a través del cable telefónico que no podía evitar sentirme la reina del mundo. Era NUESTRO cumpleaños. Para mi era algo muy especial.

La razón de que esto sea algo tan especial es que mi tío Herminio para mí es esa conexión perdida conmigo misma que un día localicé. Hay aspectos de mi carácter que son muy diferentes al de la familia que siempre he tenido más cercana. Ni mejores ni peores. Simplemente diferentes. No sabía a quién me parecía. A ver si era cierto eso que me decían mis padres de niña para hacerme rabiar sobre que yo no era hija suya, que me había dejado alguien en su puerta… Si no fuera porque físicamente soy muy parecida a mi madre y a mi padre, ¡sería para planteármelo!.

Y entonces llegó Rosi a mi vida. La conexión fue total. Esta maravillosa mujer que siento como mi hermana, mi amiga, mi… ¡todo!, me transmitió junto con su cariño toda la información sobre mi familia que había recibido de su padre. Me fue mostrando una rama familiar distinta a la que conocía, y a un hombre, su padre, que era el mejor amigo de mi abuelo paterno, Amadeo, con quien siempre tuve, a mi vez, una conexión muy especial. Y yo esto no lo sabía…

Herminio y Rosi me devolvieron mis raíces. Herminio las guardó y las cuidó, transmitiendo todo lo que había que transmitir a su hija. Y Rosi me invitó a conocerlas. Ya nunca más pensé que nadie me hubiera dejado a la puerta de casa de mis padres… Y ellos, mi familia en la Argentina, están tan cerquita en mi corazón, en nuestro corazón, que no hay distancias entre nosotros. Él dejó un día España para crear con la tía Matilde una maravillosa familia, y nos la regaló junto con sus recuerdos. Él se fue y con ello me ayudó a mi a regresar.

Herminio emprendió ya su viaje. Ya es el segundo cumpleaños que no hablamos por teléfono. Por teléfono. Porque hablamos con el corazón. Yo le escucho decirme “chiquita bonita” y mi corazón se llena. Seguro que el suyo también se llena cuando me oye decirle “Felicidades tío” cuando abro los ojos cada 9 de abril. Porque desde entonces, ya no es MI cumpleaños, sino NUESTRO cumpleaños.

Por alguna razón estábamos conectados desde el principio de los tiempos, y seguiremos estándolo. Igual que mi abuela Fina y yo. Igual que Juanjo y yo.

Me encanta que el Universo conspire, y no voy a ser yo quien le contradiga. Y menos cuando estas conexiones me hacen tan feliz…

Feliz cumpleaños tío Herminio. Feliz 9 de abril.

 

 

10 Comentarios

  1. Ene
    Publicado el 10/04/2011 a las 12:22 am | #

    Precioso…

  2. Publicado el 19/04/2011 a las 9:41 am | #

    Diox, como puede ser que me estuviera perdiendo esto! Silvia, me has emocionado, me ha emocionado la foto antes de leer el texto y me ha emocionado la historia (pèro emocionar de lágrimas de verdad). Gracias.

  3. Publicado el 20/04/2011 a las 2:04 pm | #

    ¡¡¡Y aquí me tienes, llorando como una magdalena!!! Pues por mi parte, encantada con que los astros y Piriposa, hayan hecho que nos encontremos y así disfrutar de tus cursos, tus conocimientos, tus fotos y tus historias ¡¡¡felicidades atrasadas!!!

  4. Cristina
    Publicado el 20/04/2011 a las 10:40 pm | #

    Aaaaaaysssss, qué bonito!!!
    Chicas, el día que conozcáis a Silvia en persona os daréis cuenta que ya no podéis vivir sin ella, sin ver su maravillosa sonrisa y sus ojitos picarones. Desprende luz. La misma luz que se siente en este blog.
    Felicidades guapísima. A tí, al Tío Herminio y a Juanjo.

  5. Azucena
    Publicado el 21/04/2011 a las 12:37 am | #

    Ains, aquí estoy como una tonta llorando después de leer esta maravillosa historia, sólo podía venir de alguien tan bonita como tú, y por bonita englobo todo, que nadie se quede sólo en el físico
    Muaks

  6. Silvia Domínguez Vidal
    Publicado el 21/04/2011 a las 11:03 am | #

    Ay… pobrecitas, yo no os quería hacer llorar!! Ene, espero que al menos tú te hayas librado!! Aunque bueno, me lo habéis devuelto, que me habéis arrancado todas una lagrimita al leer vuestros comentarios… si es que estamos todas de un sensiblón… jejeje… :)

    Muchas gracias reinitas!! Sois un amor!!!

  7. Rosi Limeres
    Publicado el 10/09/2011 a las 5:55 am | #

    Acabo de leer tu nota. Así como tu carta llegó a mis manos un año después…, cinco meses después me encuentro con tus palabras y con la sonrisa de mi padre…
    Al leerla escuchaba tu voz…y escuchaba la voz de mi padre.
    La vida esta hecha de encuentros y desencuentros, pero la vida quiso que nos encontremos a pesar de la distancia y el océano que se empeña en separarnos. La vida quiso que te conociéramos…
    Te agradezco esa sonrisa de mi padre que supiste perpetuar en tu foto, es la sonrisa auténtica de un Herminio feliz. Recuerdo claramente el momento en la que se la sacaste, te sonreía a vos, le sonreía a su Chiquita bonita!
    Nos unen las raíces… aunque crecimos en continentes distintos; nos une el afecto y estamos cerca a pesar de la distancia y de los mares que se interponen.
    Herminio ha partido…, seguro que andará por por su Galicia natal y por estas pampas…, en su nombre y en el de toda la familia argentina:
    Gracias por ser, por estar y por permitirnos quererte y compartir la vida!!

  8. Silvia Domínguez Vidal
    Publicado el 12/09/2011 a las 9:50 pm | #

    Ay Rosi… que achuchón te daba ahora mismo… Que te quiero muchooooo!!!! No hay océanos!!! :D

  9. Publicado el 16/11/2011 a las 8:00 pm | #

    I got what you mean , appreciate it for posting .Woh I am glad to find this website through google. “The outcome of the war is in our hands the outcome of words is in the council.” by Homer.

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 24/11/2011 a las 8:49 pm | #

      Happy you could read it even when it is in Spanish…;)

      Thank you Harriet for your kind words… and your quote from Homer… So true!