© 2011 Silvia Domínguez Vidal Fina y la Obsolescencia Programada

Fina y la Obsolescencia Programada

Tengo la mejor abuela del mundo. Vale, sí, la tuya también es la mejor. Pero es que hay muchas «mejores abuelas del mundo» por ahí sueltas, lo cual es una verdadera suerte. La mía se llama Fina. Y es fantástica.

El otro día, gracias a la recomendación de un amigo de la Fundación ADSIS, vi un documental llamado «Comprar, Tirar, Comprar» en TVE. Si no lo habéis visto, os recomiendo hacerlo. Habla de la obsolescencia programada, o dicho de otra manera, de cómo desde el siglo pasado los fabricantes hacen las cosas para que no duren y así te salga más rentable comprarte algo nuevo que arreglarlo, fomentando así un consumo que nos ha hecho crecer económicamente de una manera impresionante. Algo que durante mucho tiempo nos ha podido dar igual, pero con la llegada de la crisis económica y la toma de conciencia de la necesidad imperiosa de cuidar nuestro medio ambiente, ha dejado de parecernos algo banal.

Los zapateros, los talleres de costura, los talleres mecánicos… todos te dicen que con la crisis están trabajando mucho más que antes. Ahora sí nos planteamos que quizá, cuando algo se estropea, no es cuestión de tirarlo… y si lo tiramos, en muchos empieza a crearse la conciencia de que no puede ser en cualquier parte, que existen los puntos limpios. Aunque quisiera saber a dónde va a parar la basura tecnológica, pero esto ya es otra historia…

Volvamos a Fina. Vi ese documental, e inmediatamente pensé en ella. En mi familia me dicen que soy una urraca, como ella. Me da pena tirar las cosas. Considero que fueron creadas para cumplir una función, y si se averían, no significa que se hayan muerto, se pueden arreglar. O si quiero buscar algo más adecuado a mis necesidades, quizá haya alguien a quien le pueda resultar útil. Le cojo cariño a las cosas, soy así de boba, qué le voy a hacer…

Aunque Fina va más allá. En su casa tiene un enorme almacen en el que yo podría perderme hooooras y hoooras rebuscando entre cajas y trastos viejos. Gracias a ella, a su manía de guardar, encuentro de vez en cuando verdaderos tesoros allí. La polilla es su peor enemigo: se cargó muebles fantásticos, como su primer dormitorio, una joyita de los años 50. Pero lo que más me gusta de ella no es lo que guarda y no usa, sino lo que lleva usando desde hace ni se sabe el tiempo.

La fotografía que hoy os muestro la hice durante la sobremesa de una comida familiar hace poco. Salva me ayudó a colocarlo todo ¿lo recuerdas?. No recuerdo el momento en que ese mantel verde y blanco apareció en la mesa. Siempre estuvo ahí. Ni tengo conciencia de la llegada del plato de flores, aunque seguro que yo ya era una niña porque tiene pinta de ser de los 80. Eso sí, el cuchillo debe pertenecer al mismo juego de aquel con el que me partía los trocitos de los filetes de ternera que me preparaba como a mi me gustaba: finitos, finitos, y con mucha salsa. Muy probablemente tenía un juego de bastantes cuchillos, pero usaba unos cuantos hasta que ya no servían para nada y luego sacaba los que estaban bien. Eso es muy típico de mi abuela. Y de muchas abuelas.

Aunque las joyas de la corona son el tenedor y el vaso de chupito.

Mis abuelos, Salvador y Fina, mucho antes de que yo naciera, tuvieron un restaurante. Se llamaba Casa Román Hijo. Trabajaron muy duro para levantar su restaurante, muchísimo. La de horas que debió pasar esa mujer en la cocina. Pero llegó un momento que decidieron dedicarse a la exportación de marisco únicamente, y lo cerraron. Ese tenedor y ese vaso de chupito pertenecían al menaje del restaurante, llevan grabado su nombre. Y estamos hablando de un lugar que estuvo abierto entre los años 50 y 70. Vamos, que como poco, ese tenedor y ese vaso tienen más de 40 años, tirando por lo bajo. Pero siguen cumpliendo su función.

Al ver el documental, recordé el menaje de la cocina de mi abuela. Y de tantas cosas en su casa. Me acordé, inevitablemente de esta foto. Las empresas que se dedican a funcionar con la obsolescencia programada con Fina no tienen nada que hacer…

Ella, la mayor de 6 hermanas, que dejó la escuela a los 12 años para cuidar de sus hermanas pequeñas, que viene de una familia muy humilde, que se crió en la postguerra, no concibe tirar las cosas. SABE que las cosas sirven para algo, y además se preocupa de reciclarlas. Anda que no hay trapos que son ropa vieja por su casa, o macetas que han llevado dentro decenas de plantas diferentes…

Me gusta eso de mi abuela. En casa la miran con ternura, pensando que es una urraca que todo lo guarda, pero yo sé que a ella en realidad le gustan sus cosas, les tiene cariño, y le parece absurdo tirarlas por que sí. Es cierto, a veces se empeña en usar cosas que ya no sirven de verdad, pero… ¿qué más da? Ella es feliz así y la edad es lo que tiene. Muy probablemente yo también seré así de mayor. Pobre Juanjo…

Esta fotografía no es, en absoluto, ni la más bonita ni la mejor de mi archivo. Pero sí una de las más descriptivas. Sé que Fina, si me pilla y la ve colgada en esta web, me dirá: «Pero bueno, mujer, ¿cómo pones un plato sucio con las mondas y todo?». Podría haberla hecho de otra manera, es verdad. Podría haber dispuesto el bodegón limpio y perfecto. Pero entonces no se vería de verdad que todos esos objetos se usan. Así que me arriesgaré al reproche… ¡Perdóname abuela!

En realidad, es un homenaje a la gente que no se deja contaminar por la sociedad consumista de hoy, a los que les gustan sus cosas y las utilizan años y años y años… Es una invitación a reflexionar sobre el hecho de que quizá la situación mundial que vivimos nos está diciendo que es el momento de plantearnos, de una vez por todas, el consumo responsable. De todos los momentos duros se saca aprendizaje. Estoy convencida de que este debe ser uno de ellos. A mi abuela el consumo responsable, eso que ella llama usar las cosas todo lo que pueda, se le quedó grabado a fuego en su infancia y juventud. Quizá nosotros debamos reeducarnos ahora.

Gracias por leerme… y estar ahí.

18 Comentarios

  1. Cristina
    Publicado el 24/01/2011 a las 12:04 am | #

    A mí no me mires, que justo hoy me he puesto una camiseta que tiene como poco… 30 años?? Y me he dicho a mí misma: está estupenda, todavía sirve, total, este agujerito es pequeño…
    Muack!!

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 24/01/2011 a las 12:08 am | #

      Y seguro que estabas guapísima!!! En el mundo de la moda te dirían que es una camiseta «vintage»… Viva el reciclaje!!! Le caerías bien a Fina. Pero eso ya lo sabía yo de antes… Gracias linda por tus palabras en los dos posts!!

  2. Azucena
    Publicado el 24/01/2011 a las 12:19 am | #

    Todo esto que cuentas me suena, cuando mis abuelos murieron y hubo que mirar las cosas que tenían, mi madre y mis tíos disfrutaron mucho encontrando cosas que recordaban desde su infancia, hoy día esas cosas siguen en nuestras manos y cada uno de ellos guardan esos pequeños tesoros.
    Por cierto, yo también uso ropa que tiene ya solera, algunas más de 14 años, pero siguen perfectas, por qué tirar?? quien decide que eso que me gusta no se lleva???, me da iguaaaaal

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 24/01/2011 a las 3:11 pm | #

      Por supuesto!!! Está bien pensar por uno mismo, no sólo por lo que dictan las «tendencias»… :)

  3. iñigo E.
    Publicado el 24/01/2011 a las 9:19 am | #

    es que el mundo del reciclaje es todo un…, universo.

    existe lo que se llama la reutilización, es decir utilizar algo que ya no está en condiciones de ser usado para lo que fue concebido o simplemente que la necesidad nos ha hecho agudizar el ingenio para su funcionalidad, en mi caso, quien no recuerda una raqueta de tenis dunlop reciclada a escurridor de pasta?, o esas sartenes bien negras, sin mota de teflón, en la que los huevos fritos hechos sobre cocina de gas eran unos verdaderos huevos fritos? en mi caso se reciclaron a raquetas de ping pong

    el concepto durabilidad, más conocido por aguante, también es importante contemplarlo y yo creo Silvia, que tu abuela va por ese camino, el camino del duralex…, esos vasos amarillos siempre fueron tan amarillos?, ese jersey de hace 20 años siempre se pegó tanto a mi escultural cuerpo?, sin hablar de esa camiseta de deporte, donde se mezcan el concepto durabilidad y reutilización; es inegable que aún funciona, sin embargo ha pasado a ser la parte de arriba del pijama.

    y por último está el concepto que tu tan bien has denominado «urraca», ahí ya no te sigo, porque con tanto cambio en mi vida ya no tengo casi nada antiguo, excepto un aparato para reproducir música desde iphone/ipod, es fantástico, el otro día lo vi en un bar super cool de Madrid y sonaba de lujo, lo único malo es que el mío no funciona, el iphone no funciona desde hace 18 meses y nunca he tenido un ipod…, para que lo tengo colocado en la estantería del salón?

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 24/01/2011 a las 3:14 pm | #

      Íñigo, cómo me he reido, porque recuerdo perfectamente la raqueta-escurre pasta… Tienes mucha razón en lo que dices. Además, para ser urracas, no todos tenemos el almacén que tiene mi abuela!! Pero si has conservado tu aparato de música para ipod o iphone, por algo será. Quizá un día lo repares, y también tu iphone, o te compres un ipod… O simplemente decidas que te gusta como adorno, y ya está.

  4. Beatriz Rivas
    Publicado el 24/01/2011 a las 10:22 pm | #

    si si…pero cuidadín con el síndrome de Diógenes ;-)

  5. Silvia Domínguez Vidal
    Publicado el 25/01/2011 a las 11:56 am | #

    Bueno, realmente el Síndrome de Diógenes implica acumulación de desperdicios, y suele darse en personas que se aislan socialmente, que viven solas. No es el caso, aunque una persona con esa patología acumule cosas. El Síndrome de Diógenes es una obsesión patológica, como puede serlo la vigorexia, lo que no implica que no esté bien hacer deporte y ejercicio. Los excesos llevan a donde llevan, claro… :)

    Más bien, las personas que guardan los objetos que le gustan, aunque ya no los usen, son la panacea de los anticuarios y la gente que se dedica a la almoneda. De algún modo son «coleccionistas de recuerdos».

    • Beatriz Rivas
      Publicado el 25/01/2011 a las 8:38 pm | #

      era una bromita…ya se q no es el caso ;-)

      • Silvia Domínguez Vidal
        Publicado el 26/01/2011 a las 10:21 am | #

        Lo sabía, lo sabía… :)

  6. Publicado el 25/01/2011 a las 1:31 pm | #

    Me pido ese tenedor! es precioso
    Ya las abuelas (y abuelos) están llenos de sabiduría, porque han atesorado conocimientos y emociones de las de verdad «pelados» de ideologías, no suma de datos sin corazón.
    ¡Qué suerte tener abuelos-as! (y padres, ya puestos)

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 25/01/2011 a las 6:28 pm | #

      Iñaki, te lo guardo!
      Pues sí, la verdad es que somos afortunados… ¿Será que los años dan perspectiva? :)

  7. Marta
    Publicado el 26/01/2011 a las 10:57 pm | #

    Gracias a que las abuelas son asi, del desvan de la casa de la mia rescaté la colección completa por fasciculos( y llena de polvo de varias generaciones, por supuesto), de cuando mi padre era niño de » El Coyote». Toda una reliquia que pienso conservar aunque ni se puedan pasar las hojas porque en cuanto tratas de moverlas casi se deshacen.
    Y también recuperé el tocadiscos, estilo guateque con la tapa-altavoz en el que cada navidad nos ponia a Raphael con su «hit» el tamborilero, (el single de 45 rpm también lo tengo).

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 05/02/2011 a las 4:06 am | #

      Grandes los desvanes… ;)

  8. V.M.J.Maquedano
    Publicado el 28/01/2011 a las 3:33 pm | #

    Saludos…

    Te diría, y creo no equivocarme, que yo tengo también unas cascaras de mandarinas de ese porte en mi casa, que guardo con orgullo y satisfacción…

    No hay nada como reencontrarse a uno mismo en la mismísima esencia de las cosas que uno se («re») encuentra…a mi me funciona con tu mirada, cuando se desempolva del pasar del tiempo rutinario y explota en cualquier «movida de bordillo»…así que imagino que sentiras con los detalles de tu abuela, simplemente puestos ahí para que los veas…de nuevo.

    Besos, enhorabuena por estas líneas que compartes.

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 05/02/2011 a las 4:06 am | #

      Gracias Víctor… Eres un sol. Besitos!!

  9. iñigo E.
    Publicado el 08/03/2011 a las 9:53 am | #

    mirad este documental, realmente bueno. y además está hecho con gusto, así que Silvia, que lo vea tambien el pequeño Juanjo.

    http://www.youtube.com/watch?v=QosF0b0i2f0

    • Silvia Domínguez Vidal
      Publicado el 24/03/2011 a las 11:06 pm | #

      Sí, es el documental del que os hablaba, pero en este link de youtube seguro que se ve mejor. Muchas gracias por compartirlo Íñigo! :)