The goal of an Ironman
is not necessarily to arrive first.

It is just to arrive.

And the key to achieve this is to have a motivation
to push you further when you can no more.

As in life.

 

 

 

About Ironman Lanzarote

The Ironman is an ultra endurance triathlon consisting of a swimming course of 3.8 km, followed by 180.2 km cycling course to finish with a marathon: 42.2 km run.

 

On the island of Lanzarote (Spain) is celebrated the hardest yet most beautiful Ironman in the world.

The most shocking and interesting of this race is that of the more than 1,800 participants, there are only about 20 professionals. The rest of them are amateurs who prepare thoroughly for the competition with a single goal: to be finisher. That is, getting in the sea at 7 a.m., and being able to reach the finish line before 12 p.m.

I wondered what could be the reason that could lead to men and women of all ages to perform an achievement like that, and discovered that this is not really a competition against others but against yourself.

The race day is but the culmination of a long journey of perseverance, preparation, awareness, sacrifice, to help overcome it, but mainly prepares the human being to overcome anything. They train their body, but especially strengthen their mind, the one that will be able to make them reach the goal.

Each one has its own Ironman, overcome its own limits.

To achieve it they need a motivation. Whatever. I followed several triathletes in Ironman Lanzarote for 4 years. All kind of sportsmen and sportswomen. Of different nationalities, ages, experience. And to all I asked what was theirs.

Curiously, the answer will always led to the “other”. Do so for a son, a brother, for the fight against a disease … What pushes them forward a little more when they think they can no more is usually others. When oneself is not enough, they seek strength in the other.

The Ironman day Lanzarote is charging a hugh energy, with people cheering everywhere, on the beach, in the streets, on the roads, giving wings to those who falter, who believe they can not continue. Volunteers attending participants constantly while encouraging them to move on. Athletes helping each other with words of encouragement, with anything they have on hand. A whole island where each one puts a bit of their own energy so they can reach their goal. The generosity made sport. A wonderful show of how humans and their positive energy is an engine capable of anything.

Those who succeeds in becoming in an Ironman finisher knows two things: you can get what you propose if your motivation is strong enough, and that in this way a simple word of encouragement can make a difference. The one who achieves its first finisher medal, will never be the same. That’s the real magic of the Ironman.

This documentary photographic project is a tribute to the greatness of the human being. As an individual and as part of a whole. To sacrifice, generosity and solidarity. Because this race is in itself a great allegory of life.

 

About the project

In 2010, 2012, 2013 and 2014 I followed with my camera many athletes during Ironman Lanzarote. They all had the dream of becoming finishers. Some for the first time. Others had already been.

In this time I have portrayed a selection of people just before starting the race, and right after finishing it. The goal was, and is, editing a book of photography to tell their stories. FINISHERS.

During the process I also recorded video interviews with each of them before and after the race, at the begining only for me as documentation material for the book. But what they have to say was so worthy that I decided to use them. At the end, projects are alive and this one decided to grow out from that moment to become multimedia.

This website contains part of the photographic and audiovisual work performed during this time. The book will be a physical compendium of all that material, and something more. Actually, the book is my own “finishe line”. This project is my own “Ironman”.

By the time I publish this site Ironman Lanzarote 2014 has not yet been celebrated. The work is not finished. It’s very much alive, in process.

I found it interesting to use this website to invite the viewer to somehow be part of the process that requires to be finisher. To live the Ironman as they do. The training and preparation takes time. The day of the race is very long, and you have to face it step by step.

 

So I will publish the content of this project, step by step. Post by post in the blog.

One by one, the triathletes who generously allowed me to accompany them during the Ironman will appear. There are 2,000 stories into the water when the starting signal sounds. These will be some of them.

Post by post, the day: swim, bike, run and everything around them. Ultimately, the finish line. And how finishes each of the stories we saw start, looking for a medal.

Hope you enjoy the road. As finishers say, the day of the race is the prize. What is worth is all that gets you there.

La meta de un Ironman
no es necesariamente llegar el primero.

Es simplemente llegar.

Y la clave para conseguirlo es tener una motivación
que te empuje cuando no puedes más.

Como en la vida.

 

 

 

Sobre el Ironman de Lanzarote

El Ironman es un triatlón de ultra resistencia consistente en una prueba de natación de 3,8 km, seguida de 180,2 km en bicicleta para terminar con una maratón: 42,2 km corriendo.

En la isla de Lanzarote (España) se celebra el Ironman más duro y a la vez más hermoso del mundo.

Lo más impactante e interesante de esta prueba es que de los más de 1.800 participantes que hay, sólo unos 20 son profesionales. El resto son amateurs que se preparan concienzudamente para realizar la prueba con un único objetivo: ser finisher. Es decir, entrar en el mar a las 7 de la mañana, y ser capaz de llegar a la meta antes de las 12 de la noche.

Me pregunté cuál podría ser la razón que podría llevar a hombres y mujeres de todas las edades a realizar una hazaña así, y descubrí que realmente esta no es una competición contra los demás, sino contra uno mismo.

El día de la prueba no es más que la culminación de un largo camino de constancia, preparación, mentalización, sacrificio, que ayuda a superarla, pero sobre todo prepara al ser humano para superarlo todo. Entrenan su cuerpo, pero ante todo fortalecen su mente, la única que será capaz de hacerles llegar a la meta.

Cada uno vive su propio Ironman, vence sus propios límites.

Para lograrlo necesitan tener una motivación. La que sea. He seguido a varios triatletas en el Ironman de Lanzarote durante 4 años. Todo tipo de deportistas. De diferentes nacionalidades, edades, experiencia. Y a todos les pregunté cuál era la suya.

Curiosamente, la respuesta siempre te llevaba al “otro”. Hacerlo por un hijo, por un hermano, por la lucha contra una enfermedad… Lo que les empuja a seguir un poco más cuando creen que no dan más de ellos mismos suele estar en los demás. Cuando uno mismo ya no es suficiente, buscan la fuerza en el otro.

El día del Ironman Lanzarote se carga de una energía brutal, con personas de todo el mundo animando en la playa, en las calles, en las carreteras, dando alas a los que flaquean, a los que creen que no pueden seguir. De voluntarios que asisten a los participantes constantemente al tiempo que los animan a seguir adelante. De atletas ayudándose unos a otros, con palabras de aliento, con lo que tengan a mano. Toda una isla donde cada uno pone un poco de su propia energía para que puedan alcanzar su objetivo. La generosidad hecha deporte. Un maravilloso espectáculo de cómo el ser humano y su energía positiva es un motor capaz de todo.

Aquel que logra ser finisher en el Ironman sabe dos cosas: que puede conseguir lo que se proponga si su motivación es lo bastante fuerte, y que en ese camino una simple palabra de ánimo puede marcar la diferencia. Aquel que logre su primera medalla de finisher, no volverá a ser el mismo. Esa es la verdadera magia del Ironman.

Este proyecto fotográfico documental es un homenaje a la grandeza del ser humano. Como individuo y como parte de un todo. Al sacrificio, la generosidad y la solidaridad. Porque esta prueba es en sí misma una gran alegoría de la vida.


Sobre el proyecto

En 2010, 2012, 2013 y 2014 seguí con mi cámara a muchos triatletas durante el Ironman de Lanzarote. Todos tenían el sueño de ser finishers. Unos por primera vez. Otros ya lo habían sido antes.

En este tiempo he retratado a una selección de personas justo antes de comenzar la prueba, y justo después de acabarla. El objetivo era, y es, editar un libro de fotografía para contar sus historias. FINISHERS.

Durante el proceso también grabé en vídeo las entrevistas que les hice a cada una de ellas antes y después de la prueba, en principio solo para mi como material de documentación para el libro. Pero lo que tienen que decir merece tanto la pena, que decidí utilizarlas. Al final los proyectos tienen vida propia y este decidió crecer y pasar a partir de ese instante a ser multimedia.

Esta página web recoge parte del trabajo fotográfico y audiovisual realizado durante este tiempo. El libro será un compendio de todo ese material, y alguna cosa más. En realidad, el libro es mi propia “meta”. Este proyecto es mi propio “Ironman”.

En el momento en que publico esta web todavía no se ha celebrado el Ironman de Lanzarote de 2014. El trabajo no está acabado. Está muy vivo, está en proceso.

Me pareció interesante utilizar la web para invitar al espectador a, de algún modo, formar parte del proceso que requiere ser finisher. A vivir el Ironman como lo viven ellos. Los entrenamientos y los preparativos conllevan su tiempo. El propio día de la prueba es muy largo, y hay que afrontarlo paso a paso.

Así que iré publicando el contenido de este proyecto igual: paso a paso. Post a post en el blog.

Uno a uno, aparecerán los triatletas que generosamente me permitieron acompañarles durante el Ironman. Hay unas 2.000 historias entrando en el agua cuando suena el pistoletazo de salida. Estas serán algunas de ellas.

Post a post, el día: la natación, la bici, la maratón y todo lo que les rodea. Al fin, la meta. Y cómo acaba cada una de las historias que vimos comenzar en busca de una medalla.

Espero que disfrutes del camino. Como dicen los finishers, el día de la prueba es el premio. Lo que merece la pena es todo lo que te lleva hasta allí.